Una de las cosas que no soporto de hacerme una coleta es que al quitármela me deje aquella marca tan fea que no permita volver a llevar la melena suelta al viento. Además de la marca, las gomas convencionales suelen estropear muchísimo el cabello. Si a esto le sumamos tener el cabello muy fino, el problema se agrava. Por estos motivos me animé a probar las Eband: no estropean el pelo, ni lo marcan ni lo parten.