Unos meses atrás tuve la suerte de conocer la nueva marca biológica LE PURE de manos de su fundadora, Julia Atzesberger. LE PURE es una línea de cosmética innovadora y altamente eficaz que cuida la integridad de la piel. Se trata de una línea de productos biológicos con el 100% de ingredientes activos, sin ninguna sustancia aditiva que pueda influir en las funciones de la piel. Marie Carrasquedo, la persona que ha desarrollado esta nueva línea ha buscado cada ingrediente, siendo de la máxima calidad, para que el efecto sobre la piel se note al poco tiempo. Las máximas de la firma para crear productos de skincare es que sean productos de calidad, con ética medioambiental y diseño.
El secreto de LE PURE
Seleccionan cada ingrediente de la máxima calidad, con aceites vegetales no refinados; sin siliconas, derivados del petróleo, parabenes o colorantes artificiales. Su inspiración es la propia naturaleza. Han reflejado en su cosmética lo que la cosmética lleva millones de años haciendo. Marie se ha inspirado en la ciencia del mimetismo y en las plantas adaptogénicas. Ha investigado las sustancias presentes en todas la partes del cactus Opuntia, una planta que resiste largo tiempo sin agua y expuesta a la radiación solar. Una planta con componentes vegetales que tienen la virtud de equilibrar y reforzar la adaptación de la piel al medioambiente. La epidermis se regenera y se mantiene joven y radiante durante más tiempo.