1. Protege tu piel del sol. Un consejo básico pero que no siempre se aplica. El sol es bueno para nuestro organismo, es esencial para la síntesis de la vitamina D y para tener un buen humor. Muchos estudios demuestran que un clima soleado favorece nuestra autoestima, las relaciones personales y nuestro humor. Pero, el sol es dañino para nuestra piel. No solo causa fotoenvejecimiento, sino es el causante del cáncer de piel. Usa protección solar a diaria, incluso en invierno.
2. Usa jabones suaves. La piel es el órgano más grande del cuerpo y tiene una función barrera contra agentes externos. Debemos cuidarla, utilizando jabones adecuados en el cuerpo y el rostro. Lo mejor son los jabones suaves, con un pH fisiológico.